Cuando el DNA delata aun asesino en serie
Redacción: Expediente Rojo
Chester Dewayne Turner es considerado
uno de los más prolíficos asesinos en serie en la
historia de Los Ángeles, California. De hecho, ni siquiera
se molestaba en ir a buscar a sus víctimas; sus asesinatos
los cometió a tan sólo unas calles de su casa en el
sur de la ciudad, entre 1987 y 1998.
Al asesino, de 37 años, quien se encontraba
purgando una condena en la cárcel del Condado de Los Ángeles
por haber violado a una mujer en la zona infestada por desamparados
conocida como Skid Row en 2002, se le acusó de haber perpetrado
13 asesinatos, gracias a los avances de la tecnología. En
su caso fue a través de pruebas especializadas de DNA, conocidas
por la sigla en inglés CODIS, que en español quiere
decir Combinación de Sistemas de Índices DNA.
El desarrollo de las investigaciones que llevó
a la condena de Turner empezó el 3 de febrero de 1998, cuando
un guardia de seguridad descubrió el cuerpo de Paula Vance,
una joven de 38 años que había sido violada y asesinada.
Una cámara de seguridad captó los hechos, aunque con
mala imagen, y por eso el violador no pudo ser identificado en ese
momento.
El asesino al descubierto
Las muestras de DNA recuperadas del cuerpo de Paula fueron enviadas
a la base de datos CODIS para desechar a un grupo de posibles sospechosos
del asesinato. A pesar de los esfuerzos, el caso se congeló
y se convirtió en uno más de los crímenes sin
resolver.
Cuatro años después, cuando Turner fue detenido y
sentenciado a ocho años de prisión tras violar a una
indigente de 47 años, a quien amenazó con matar si
lo delataba, partes de las piezas de este caso comenzaron a acomodarse.
A pesar de las amenazas, la mujer lo denunció a las autoridades
y fue cuando sus muestras de DNA entraron a la base de datos del
Departamento de Policía de Los Angeles (LAPD).
Pero no fue hasta septiembre de 2003 cuando los detectives expertos
en casos sin resolver del LAPD, Cliff Shepard y José Ramírez,
fueron notificados sobre la compatibilidad de pruebas de DNA entre
los encontrados unos años antes en el cuerpo de Paula Vance
y los de Chester Dewayne. Pero los resultados no quedaron ahí.
La base de datos especializada CODIS también relacionó
el DNA de Turner con el de otro asesinato sin respuesta cometido
en noviembre de 1996, cuando fue descubierto entre los arbustos
del sur centro de la ciudad el cuerpo de Mildred Beasley, quien
estaba semidesnuda y había sido violada y estrangulada.
Fue entonces cuando los detectives comenzaron a indagar más
sobre el pasado de Turner y lo relacionaron con otros 11 asesinatos,
la mayoría ocurridos en un espacio de cuatro cuadras en el
sur de Los Ángeles.
Las víctimas
DIANE JOHNSON (9 de marzo de 1987). El cuerpo
de esta joven de 21 años fue descubierto por dos automovilistas
en una zona dedicada a la construcción, cerca de la autopista
Harbor. Estaba semidesnuda y había sido estrangulada.
ANNETTE ERNEST (29 de octubre de 1987). También
fue encontrada semidesnuda a pocos metros de donde se había
descubierto el cuerpo de Diane con la misma particularidad. La joven
de 26 años había sido estrangulada.
ANITA FISHMAN (20 de enero de 1989). La policía
de caminos recibió la notificación de un posible cuerpo
descubierto en la avenida Figueroa. Estaba dentro de un garaje y
cubierto por un pedazo de madera. La joven de 31 años presentaba
las mismas características que las anteriores: había
sido estrangulada y estaba semidesnuda.
REGINA WASHINGTON (23 de septiembre de 1989).
Fue una mujer la que descubrió el cuerpo de Regina, quien
tenía 27 años. También estaba dentro de un
garaje en una casa abandonada. Ella tenía seis meses y medio
de embarazo y fue estrangulada, lo que provocó que el feto
muriera y, por tanto, se consideró a este caso como doble
homicidio.
ANDREA TRIPPLETT (2 de abril de 1993). Fue un
trabajador de la construcción quien descubrió el cuerpo
de la mujer de 29 años en un edificio abandonado. Andrea,
como las otras víctimas, estaba semidesnuda y había
sido estrangulada.
DESARAE JONES (16 de mayo de 1993). También
fue encontrada en una residencia abandonada con el mismo sello de
Turner: estrangulación.
NATALIE PRICE (12 de febrero de 1995). El cuerpo
semidesnudo de esta joven de 31 años fue encontrado por una
amiga de ella. Se confirmó también la estrangulación.
BRENDA BRIES (6 de abril de 1998). La policía
fue alertada de un posible cuerpo en una casa móvil. Ahí
estaba semidesnuda esta joven de 27 años, quien también
murió por estrangulación.
Los otros casos
Turner también fue ligado a otros dos asesinatos, en los
que las víctimas presentaban las mismas características.
Sin embargo, en estos casos David Allen Jones, un joven de 28 años,
había sido sentenciado por estos crímenes en 2000.
Y aunque el caso era considerado "resuelto", los detectives
no quisieron dejar de investigar y presentaron las pruebas de DNA
halladas en el cuerpo de dos de las víctimas. Eso dio como
resultado la inocencia de Jones, quien fue liberado en marzo de
2004. El culpable era Turner.
Se cree que la tercera víctima también fue producto
de las fechorías de Turner, pero sus pruebas de DNA ya habían
sido destruidas. Estas fueron las otras víctimas: DEBRA WILLIAMS
(16 de noviembre de 1992). El cuerpo de esta joven de 32 años
fue encontrado al pie de una escalera que daba al calentador detrás
del campo de juego de una escuela. La causa de su muerte: estrangulación.
MARY EDWARDS (16 de diciembre de 1992). Fue encontrada por una empleada
de la misma escuela donde se encontró a Debra, pero en esta
ocasión el cuerpo de esta mujer de 42 años, quien
asimismo murió estrangulada, estaba en la cajuela de un automóvil.
El día del juicio
Para algunos de los familiares de las víctimas, la esperanza
de condena contra quien había privado de la vida de sus seres
queridos había desaparecido. Sin embargo, en mayo de 2007
pudieron cerrar el capítulo de dolor e incertidumbre. "El
rompecabezas y el no saber se acabó; mi hija ya puede descansar
en paz", comento Jerri Johnson Tripplett, madre de Andrea Tripplett,
quien fue estrangulada en 1993.
Aunque la defensa de Turner intentó usar el hecho de que
la mayoría de las víctimas tenía algún
tipo de problema con el alcohol, las drogas o incluso eran prostitutas,
"no justificaba que las hubiese matado", comentó
la hermana de Anita Fishman. "Me parece como si su vida hubiese
dado una mal vuelta. Sí consumía drogas, pero teníamos
la confianza de que se recuperaría". Ella, sin embargo,
no escapó de las garras de Turner, dijo Sheryl King.
Por su parte, los familiares de Deywane Turner hablaron a su favor.
Su hijo Audrey comentó que siempre fue un buen padre para
sus cuatro hijos, cuyas edades oscilaban entre los 12 y 16 años.
Además, Anthony Vick, medio hermano de Turner, lo describió
como un hombre cariñoso que siempre ayudó a la familia.
Finalmente Turner fue encontrado culpable de 10 cargos de asesinato
en primer grado. Los miembros del jurado recomendaron, contundentes,
la pena capital.
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